¿Qué ocurre cuando las exigencias regulatorias dejan de analizarse exclusivamente como un costo y pasan a formar parte de la estrategia de negocio?
Esa fue la pregunta que atravesó el webinar “Compliance en América Latina: cómo transformar exigencias regulatorias en oportunidades de negocio”, organizado por B-Conex Latam, la firma internacional que tiene a PASBBA como socia fundadora, en el marco de las actividades preparatorias del Congreso Latinoamericano de Gerencias Legales 2026 a celebrarse en setiembre en Ciudad de México.
La conversación fue moderada por Lucía Acosta, directora de PASBBA Internacional y miembro de la dirección de B-Conex Latam, y reunió a Eugenio Rebolledo, Compliance Officer de EY Chile; María de los Ángeles Chévez, Senior Manager Compliance de Invenergy / Energía del Pacífico; y José Juan Gari, consultor estratégico y Oficial de Cumplimiento de Aiva.
A partir del análisis de tres áreas (protección de datos, sostenibilidad y prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo -PLAFT) surgió una conclusión común: el compliance está dejando de ser una función puramente defensiva para convertirse, cada vez más, en una herramienta de gestión de riesgos, acceso a mercados, construcción de confianza y creación de valor.
De la regulación a la gestión
La protección de datos refleja especialmente bien este cambio.
Las empresas operan hoy en entornos donde conviven regulaciones diferentes, áreas grises, tecnologías en permanente evolución y estructuras regionales cada vez más integradas. Gestionar adecuadamente estos riesgos exige mucho más que identificar la norma aplicable: requiere mapear marcos regulatorios, involucrar desde el inicio a legal, compliance, tecnología y negocio, mantener canales adecuados con los reguladores y revisar continuamente procesos e infraestructura.
Es posible concluir entonces que una buena gestión de los datos no solamente disminuye contingencias, sino que también fortalece la confianza de clientes, consumidores y partes involucradas, convirtiéndose en un atributo competitivo.
Sostenibilidad: cuando cumplir determina la posibilidad de hacer negocios
La sostenibilidad presenta una evolución similar: ya no se trata únicamente de reputación o responsabilidad corporativa. Por el contrario, los criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo empiezan a incidir directamente en el financiamiento, en las cadenas de suministro, en las decisiones de inversión y en la posibilidad de participar en determinados mercados.
Esto plantea un desafío particular para las compañías: ¿cómo transformar objetivos y políticas, muchas veces aspiracionales, en procesos concretos, medibles y verificables?
Además, obliga a recuperar una dimensión que suele recibir menos atención dentro de ESG: la “G” de governance. Sin estructuras claras de decisión, responsabilidades, monitoreo y rendición de cuentas, difícilmente puedan gestionarse adecuadamente los demás riesgos.
Para legal y compliance, el desafío pasa entonces por dejar de limitarse a explicar qué exige la regulación y empezar a participar en una pregunta más estratégica: ¿cómo incorporamos esas exigencias para proteger y, al mismo tiempo, fortalecer el negocio?
PLAFT: controles efectivos, no simplemente más controles
En prevención de lavado de activos apareció otra idea particularmente relevante: la necesidad de encontrar la dosificación adecuada de los controles, pues tanto la ausencia de procesos como su exceso pueden resultar perjudiciales.
En efecto, un modelo de compliance excesivamente burocrático puede consumir recursos, ralentizar operaciones y concentrar esfuerzos en controles que generan poco valor. Por eso, las organizaciones están dejando atrás la lógica del simple checklist para preguntarse si sus sistemas funcionan realmente en la práctica.
¿Dónde se encuentra el riesgo? ¿Qué procesos requieren mayor atención? ¿Qué debe documentarse? ¿Qué puede automatizarse? ¿Qué evidencia existe de que los controles funcionan?
La incorporación de tecnología e inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para automatizar tareas y focalizar el tiempo de los equipos en aquellos puntos donde verdaderamente se necesita criterio y conocimiento del negocio.
Una mirada integrada: Governance, Risk & Compliance
Las tres conversaciones terminaron convergiendo en un mismo concepto: GRC (por sus siglas en inglés, “Governance, Risk & Compliance”).
Gobernanza, riesgos y compliance no pueden gestionarse como compartimentos separados pues, cuando se integran, permiten construir organizaciones más resilientes, eficientes y mejor preparadas para tomar decisiones en contextos complejos.
Este enfoque refleja también la manera en que desde PASBBA Internacional y B-Conex Latam buscamos acompañar a nuestros clientes: con una mirada transversal, regional y conectada con las necesidades reales del negocio.
En definitiva, una perspectiva adecuada del compliance no significa necesariamente hacer más, sino hacerlo mejor. Ello requiere comprender los riesgos, priorizarlos adecuadamente, diseñar procesos proporcionales con ellos, generar evidencia documental y asegurar que el sistema acompañe (y no obstaculice) los objetivos de la organización. En un escenario de creciente complejidad regulatoria, esa capacidad puede convertirse en una verdadera ventaja competitiva.


